Se rumorea que hay revistas porno en las celdas de la prisión. El sádico guardia Greg Century decide hacer una inspección sorpresa en la celda de este chico. Registra su cama y sus cosas pero no encuentra nada. Tendrá que buscar más a fondo. Encierra al chico en la sala de interrogatorios, lo ata desnudo, le sujeta la polla y los huevos con esposas y una barra. Después de usar una bomba de vacío para hincharle la polla, Greg le hace arrodillarse y hacerle una garganta profunda. El chico obedece, babeando toneladas de saliva sobre la dura polla. Luego tendrá que ofrecer su agujero a la vara y la polla del guardia, siendo rimado duro hasta que se corre en todo su pecho.