Santiago

Publicado

Me llamo Santiago, tengo 38 años, soy musculoso y peludo. Todo ocurrió hace una semana en el gimnasio Leo's Iron Man, donde entreno todos los días. Un miércoles por la noche, después de dos horas de pesas libres y una hora en la bici, estaba agotado pero animado. Eran las 23.45, casi la hora de cerrar. Cuando bajé a los vestuarios, pensé en darme una ducha rápida e irme a casa. Mi novia me estaba esperando para saltar sobre mí, le encanta cuando llego a casa cachondo.

Pero en los vestuarios, vacíos a esas horas, aparecieron dos chicos: Alex, rubio y delgado, y Ronald, fornido como yo. "Hola, nosotros también llegamos tarde", les dije. Alex sonrió maliciosamente: "Pareces Hércules". Nos dimos la mano, luego Ronald me agarró y me besó directamente, con su lengua en mi garganta, con sabor a hierba y menta. Intenté apartarme, pero Alex me bloqueó los brazos y me olisqueó las axilas sudorosas antes de lamérmelas. La polla se me endurecía en el suspensorio a pesar de mí mismo.

Ronald me soltó, sin aliento. "Me has besado, cabrón", grité. "¡Y me has comido las axilas!". Pero entonces Ronald me levantó, con la polla delante de Alex y el culo en su cara. Alex me bajó el suspensorio y me la chupó mientras Ronald me lamía el agujero. Me corrí rápidamente en la boca de Alex, atónito. Luego me chuparon los pezones, sensibles tras el esfuerzo, y se me puso dura de nuevo.

En un banco, con el culo al aire, Alex me folló primero, despacio, y luego Ronald tomó el relevo, llenándome de sus jugos. Para mi sorpresa, eyaculé por segunda vez sin que nadie me tocara la polla, una locura. "Si mi novia pudiera ver esto...", gruñí. Después de ducharse, se turnaron para llevarme de vuelta al banco. Me pregunté cuándo llegaría por fin a casa.
Advertisement
41769-kad-le-rebeu-le-roi-du-barreau-by-citebeur Terriblement besoin de zob